(6 Mar 2004 :: Juan Bolea (El Periódico de Aragón))
De vez en cuando, surge una voz. Ahora, hoy, la de Krisenka Finley. Y aparece un disco, Wasteland .
Que es un cedé asombroso. Por la voz, en primer lugar. Por los arreglos. Y porque, como si fuera la chica ye-yé, Krisenka canta en inglés.